eXtensible Business Reporting Language, es la nueva lingua franca de la información financiera.
Esta tipología de información es portadora de atributos que la hacen única y cuyo tratamiento e interpretación son complejos y deben tender hacia la máxima fiabilidad, confianza y facilidad de análisis/comparación.

Entre estas características podríamos destacar: su caracter universal, la rapida actualización/obsolescencia, generación descentralizada, multitud de formatos de codificación...

La información de caracter financiero cuenta con una escasa homogeneidad en cuanto a su procesamiento y transmisión, lo que implica mayor coste en su tratamiento y una distribución local y aislada.
Éstos son algunos motivos por los que surgió la iniciativa de crear un lenguaje estandar que permita el intercambio de información contable, y no sólo en internet, sino para los programas de contabilidad: XBRL.

El XBRL nace de la propuesta lanzada en 1998 por Charles Hoffman, contable y auditor, para simplificar la automatización del intercambio de información financiera mediante el uso del lenguaje XML.

Así, el principal objetivo de XBRL es facilitar un intercambio automático de información financiera que permita reducir los costes de su emisión, en la criba o selección y en su captura y tratamiento sin intervención manual.

La información de caracter financiero sigue las pautas de Normas Internacionales de Contabilidad, que prevee que cada concepto contable se defina del mismo modo en distintos países (distintos idiomas), y a pesar de que el inglés facilitaría la comprensión, seguiría necesitando de tratamientos manuales.
Así XBRL persigue formalizar la estructura, contenido y representación de cada dato, de manera que signifique lo mismo en cualquier idioma, en cualquier dispositivo y para cualquier persona.

Independiente del idioma, cuando por ejemplo un balance se encuentre en idiomas distintos pero en formato xbrl, serán datos comparables y analizables sin ningún tipo de procesamiento previo.

Hablamos de la integración de un país en un entorno económico, posiblitando una competencia puntera en mercados financieros muy competetivos.
En el mercado financiero europeo, donde las empresas españolas han de competir como las de otros países, el lenguaje hace que la información financiera sea igual de comprensible sin importar en qué idioma esté.

La ambiguedad semántica que resuelve el XML, es la razón de ser de XBRL, ya que para la información financiera requiere de una traducción y una formalización exhaustiva.

Esta formalización de cada dato de por ejemplo un balance, indicando sus características, su denominación en distintos idiomas, las Normas Internacionales de Contabilidad en que se inscriben y cómo se representa la metainformación que le es aplicable es lo que se denomina Taxonomía xbrl.

Así las taxonomias xbrl serán las encargadas de la exhaustiva descripción de información financiera, como capa de presentación para que los datos no solo sean comprensibles y comparables cuando los analiza una persona, sino también una máquina.

Las taxonomías se convierten en diccionarios del lenguaje XBRL.
Conforman esquemas de clasificación que definen etiquetas específicas para cada elemento específico de información (por ejemplo, "Beneficio Neto").

Estas taxonomías son el fiel reflejo de la necesidad del control del vocabulario en el entorno de la standarización, y de la compartición universal de recursos.

España es uno de los países europeos a la cabeza de ésta iniciativa, apostando por la universalidad y el acceso global.

v.a.
xbrl españa
xbrl int.